miércoles, 15 de noviembre de 2017

Irène

En abril compré este libro en edición digital para eBook por 1€ en casadellibro.com. Lo he terminado de leer hoy tras tenerme entretenido por las noches en las últimas tres semanas.
Se trata de una novela policiaca muy interesante, en un tono negro con crímenes brutales. Interesante porque estamos hablando de literatura dentro de la literatura: el asesino de Irène reproduce crímenes descritos en otras novelas negras. Interesante también por los personajes de la brigada criminal de investigación, dirigidos por el comisario Camille Verhoeven.
La novela va acompañada de dos debates: en primer lugar, la traducción del título de la edición española, que presupone su final; en segundo lugar, el final mismo, a mi modo de ver sin ser demasiado explícito, lo que tiene su punto de genialidad, ya que realmente es el lector quien debe reconstruir en su cabeza lo que ha ocurrido. De hecho, terminé el libro un tanto desconcertado, y fue a la mañana siguiente, ensimismado en los paisajes que me proporciona el viaje en tren a mi trabajo, cuando reparé en lo que había leído. Por eso, esa misma noche regresé a las últimas páginas de la novela para comprobar si efectivamente mi final estaba bien interpretado. Y vi que era válido, sin estar del todo claro.
Es la primera novela de Pierre Lemaitre de las que ha publicado hasta el momento de la serie Camille Verhoeven, y también su opera prima, y ya estoy pensando en seguirle la pista a este autor. 

domingo, 22 de octubre de 2017

Sé lo que estás pensando

He tenido un montón de tiempo este libro en la biblioteca digital de la Casa del Libro. Lo compré en agosto de 2012, en una promoción, por 1,89 €. Y como estoy metido en una etapa de comodidad, una vez terminada mi lectura última en eBook, no me apetecía volver al papel (¿será que ya empieza a convencerme esto de los libros electrónicos?). Pues en ésas estaba cuando me encuentro este libro en la biblioteca de mi eBook, un poquito olvidado.
Busqué información de su autor, John Verdon, biografía y otras obras. Me he encontrado con un thriller entretenido, ágil, inteligente, con sus buenas dosis de sorpresas bien construidas. Verdaderamente, ha merecido mucho la pena y es una lectura recomendable.
Nos habla de un asesino en serie capaz de entrar en la vida de sus potenciales víctimas leyendo en sus mentes el número en el que están pensando. Y de un policía jubilado con una mente prodigiosa para desenmascarar tanto misterio.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

viernes, 18 de agosto de 2017

La chica del tren

Paula Hawkins
¡Lo que son las cosas! No quería llevarme peso en mi mochila de peregrino, y en Caldas de Reis, en la Librería Luisa Piñeiro, me tuve que parar a buscar una lectura. Quería descansar por la tarde en el albergue, pero no quería dormir, por eso la mejor opción fue leer en la cama. En la librería encontré bastantes libros de actualidad y otros éxitos recientes en edición de bolsillo. Me decidí por uno de estos últimos: La chica del tren, de Paula Hawkins. Aunque no tenía demasiada referencia de esta novela, sí tenía en la cabeza el trailer de la película, que se estrenó el invierno pasado y entonces me llamó la atención. Para la lectura en los albergues del Camino, con gente alrededor, me parecía indicado.
Efectivamente, me tumbé en mi litera y leí los tres primeros capítulos. Luego decidí pasear por Caldas, hacer fotos y cenar. En el albergue de la siguiente etapa, repetí la misma operación.
Lo he terminado ya en casa, de vuelta del viaje. Es una novela de suspense: todo gira en torno a la desaparición de una mujer y de cómo, por casualidad, una chica desde el tren ha visto un hecho puntual extraño, que no concuerda con el estilo de vida de la desaparecida. ¿Qué relación hay entre esta chica del tren y la víctima, que justifique el que la observara a diario al pasar por las vías justo detrás de su jardín?
Se trata de una historia verosímil, con una estructura compleja, vidas cruzadas que dan coherencia a la narración.

domingo, 16 de julio de 2017

La ciudad de los prodigios

En una comida con unos amigos, alguien recomendó esta novela de Eduardo Mendoza. Como yo contaba con esta edición de 1993 de RBA Editores, escondida, como me pasa muchas veces, en la estantería, decidí leerla.
Me he pasado dos meses con la novela entre las sábanas de un final de curso más complicado de lo normal, sin demasiado entusiasmo por la historia que contaba. Ha sido ya en el mes de julio, que me encontraba algo más tranquilo, cuando, en la piscina, he podido leer de más seguido. Aún así, no he encontrado demasiado aliciente en la lectura. Tiene un lenguaje literario muy rico, sin aspavientos, por lo que viene a ser un texto de extraordinaria composición, de ahí que se considere el mejor trabajo de este autor. Pero ni los hechos ni la identidad del personaje de Onofre Bouvila me han despertado interés, quizás porque la ciudad que Mendoza presenta aquí se muestra muy alejada de mi idea de Barcelona.

domingo, 14 de mayo de 2017

El dragón rojo

Por una conversación circunstancial con un primo mío, me vi comprometido a leer este libro, que para él era muy bueno. Como las películas de Hannibal Lecter sí que me gustan, no me pareció demasiado descabellado leerlo. Permanentemente he tenido en la cabeza a los actores Ralph Fiennes y Edward Norton, protagonistas del film de Brett Ratner. La serie de televisión, que es la imagen que aparece en la portada del libro, no la he visto.
Su lectura ha sido entretenida, aunque no de la misma manera a lo largo del libro. El final es bastante más ameno, pero se resuelve de manera un tanto precipitada.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Sefarad

Sefarad fue un regalo de Papá Noel, en las navidades de 2013. Todo lo que he leído de Antonio Muñoz Molina siempre me ha gustado mucho. Así que en esta obra tenía depositado un gran entusiasmo. Pero me encontré con que no es una novela, sino una recopilación de relatos, y no es éste precisamente un género de mi devoción.
Ahora lo he rescatado y lo he disfrutado. Está escrito con un lenguaje sincero, pulcro, con la belleza propia de un gran escritor. Nos habla de persecuciones, de huidas, de exclusión, de personas desarraigadas por cuestiones políticas o sociales, de intolerancia... mil caminos y mil vidas repetidas a lo largo de la historia de la humanidad.

viernes, 16 de diciembre de 2016

El mozárabe

Cuando empecé esta novela de Jesús Sánchez Adalid, buscaba revivir historias del Camino de Santiago. Y me he tropezado con una historia monótona, sin demasiado orden, y con unos personajes construidos de manera que tampoco despiertan interés.
Lo he leído en formato eBook y me ha llevado algo más de tres meses. Tampoco me planteé dejarlo, porque en el fondo siempre me encontraba con un nuevo suspense, y creo que el marco histórico sí está bien trazado, lo cual aporta un nuevo aliciente.
Pero en definitiva, me he equivocado con este libro, no sé bien qué historia me había montado en mi cabeza respecto a la peregrinación medieval a Santiago. O quizás me haya confundido con El camino mozárabe, otra novela de este escritor, pero que ahora no me entran ganas ninguna de leerla.

sábado, 10 de diciembre de 2016

Yerma

Continúo con el rescate de mis estudios de Literatura del Bachillerato. Este libro lo compré en 1983, cuando veíamos en clase el teatro de la Generación del 27. He utilizado el estudio introductorio de Ildefonso-Manuel Gil para poder captar toda la simbología que incluye García Lorca para resaltar la tragedia de sus personajes.
Como es lógico, no es la primera vez que leo esta obra de teatro, pero sí cuando he logrado entender todo el dramatismo de sus planteamientos. Se me viene a la cabeza que muchas veces los docentes entran en el error de que jóvenes adolescentes conozcan la literatura sin cuestionarse si lograrán comprender su valor literario, moral o social. Por su desarrollo evolutivo y por las circunstancias históricas que les toca vivir, los estudiantes de secundaria no podrán empatizar con estos personajes, ni interpretar con madurez sus situaciones existenciales. Me planteo si así favorecemos el gusto por la literatura en los jóvenes y también me pregunto cuándo es el momento propicio para acercar la literatura con mayúsculas a la población general. Y lo más complejo, cómo hacerlo, cómo despertar inquietudes por la cultura, por el teatro, por la poesía, en adultos más interesados o preocupados por otras muchas cuestiones. Pienso que dependerá sustancialmente de la facilidad, comodidad... con que podamos acceder a todo eso. Difícilmente se puede competir con el fácil acceso a los contenidos multimedia gracias a la televisión e internet. Son pues imprescindibles los impulsos correspondientes por parte de las administraciones públicas: inversiones en espacios culturales, bajar el IVA cultural, escuelas de adultos o formación para toda la vida, aulas de experiencia, actividades para el fomento de la lectura en las bibliotecas públicas... Toda esta apuesta institucional es fundamental, aunque también contribuirá la publicación gratuita y compartida de diversos contenidos (recomendaciones y opiniones de lectores, análisis de obras literarias) a través de blogs o clubs de lectura online por iniciativa de la ciudadanía. 

miércoles, 7 de septiembre de 2016

El abuelo que saltó por la ventana y se largó

Este libro me lo descargué en la Casa del Libro en abril de 2015 por 0,89 € en una promoción de eBooks. Ahora que tengo un lector electrónico lo he rescatado del fondo de la "estantería" del ordenador.
Verdaderamente es una novela muy divertida, con momentos extraordinarios de ingenio, no sólo por las situaciones que presenta, sino también a nivel literario por el uso de palabras vivas, irónicas, ágiles, giros y dobles sentidos.
Lo que en un principio parece una aventura inocente se convierte en una emocionante persecución llena de personajes extravagantes y en un recorrido por todos los momentos claves de la historia del siglo XX. Y cómo en el país menos corrupto del mundo se tropieza también en la típica comidilla del "qué puñetas!!!".

lunes, 29 de agosto de 2016

Los intereses creados

Sigo retomando los apuntes de Literatura de COU; así recogía en este blog la entrada "El teatro español del primer tercio del siglo XX". Y casualmente por esos días me encontré en una pila de papel para reciclar esta edición de Anaya de Los intereses creados, de Jacinto Benavente. Como no pudo ser de otra manera, lo rescaté de ser triturado.
El estudio introductorio de Fernando Lázaro Carreter lo he utilizado para ampliar las entradas al blog sobre esta obra literaria y sobre la figura de Jacinto Benavente.
Durante su lectura he recordado que en el Instituto Guadalquivir, en aquellos años mozos de mi bachillerato, representaron esta obra los estudiantes vecinos de la llamada por entonces "Escuela Laboral", y entre aquellos estudiantes había un viejo amigo que representaba uno de los personajes, pero no recordaba cuál. Me he puesto en contacto con él para preguntárselo, y me dice que hacía de Polichinela, con su máscara y todo.
Hoy he terminado la lectura de esta comedia. La introducción de Lázaro Carreter consigue centrar la atención en todos sus aspectos más destacables, por lo que leer el libro ha sido un disfrute, donde en cada escena vamos ratificando lo que se expone en dicho estudio introductorio.

lunes, 22 de agosto de 2016

Intemperie

Desde su publicación en 2013 ha sido un libro que tenía en mi lista, en gran medida por los premios y reconocimientos que iba recogiendo su autor. Lo compré en el pasado Día del Libro del mes de abril y lo he leído en estos días de verano.
Con un vocabulario extenso y un modo de contar que me recuerda a Cela o a Delibes, Intemperie nos traslada a un lugar incierto con unos personajes anónimos y en un tiempo indeterminado. Porque en realidad nos habla de una verdad universal: la lucha del ser humano por sobrevivir en una tierra dura y miserable, y cómo dentro de este mar de tierra seca y de esta intemperie cegadora, pueden surgir valores como la generosidad, la amistad y, por qué no, la justicia.
Jesús Carrasco nació en 1972; este libro es su primera novela, y le ha permitido inmediatamente hacerse un hueco en la literatura española. Merece pues que sigamos sus trabajos.