
De entre las diferentes hablas con que cuenta el dialecto leonés, destaca por su vitalidad el bable (o asturiano). El bable se localiza, además de Asturias, en el occidente de Cantabria y en las provincias de León, Zamora, Salamanca y Cáceres.
Destacaremos algunos de sus rasgos:
- Diptongación de vocales breves latinas e, o en condiciones en las que el castellano no diptonga: fueya (hoja).
- Conservación de los diptongos ei, ou: carreira, cousa (carrera, cosa).
- Cierre de las vocales finales e > i, o > u: pradu, esi (prado, ese).
- Conservación de f- inicial latina: forno (horno).
- Conservación del sonido /y/ ante e átona, proveniente de g- latina: yermanu (hermano).
- Evolución de pl-, kl-, fl- latinas a ch-: chave, chama, chumbo (llave, llama, plomo).
- Conservación de pl-, fl- y kl- latinas: plan, flama, clamar (llano, llama, llamar).
- Conservación de consonantes sordas intervocálicas: napo, espata, lacuna (nabo, espada, laguna).
Este dialecto se habla en los valles oscenses de Ansó, Hecho, Lanuza, Biescas, en Sobrarbe y en Ribagorza. Algunas de sus características son paralelas al leonés:
- Diptongación de vocales breves latinas e, o: güello (ojo).
- Conservación de f- inicial latina: forca (horca).
- Conservación de -mb-: plombo (plomo).