Las lecturas de un lector son limitadas, porque la vida lo es.
miércoles, 25 de febrero de 2015
El jilguero
El jilguero, de Donna Tartt, fue el regalo de mi pasado cumpleaños. Con él he ocupado mis lecturas de la noche desde finales de agosto hasta ahora, y tanto tiempo lo que muestra es el poco entusiasmo que me ha despertado. No resulta una historia atractiva en su desarrollo, sino más bien monótona, e incluso confusa. Sí es verdad que los personajes son atractivos y la novela está elaborada con un lenguaje poderoso, pero esto no es suficiente para darle agilidad o ritmo en la lectura.