jueves, 2 de abril de 2026

Anna Stuart: La enfermera de Auschwitz

Biografía: https://escriturayescritoresbiografias.blogspot.com/2026/04/anna-stuart.html

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09/03/2026 - 02/04/2026

El bebé de Zofia llegaba minúsculo al mundo, pero berreaba tan fuerte como un niño el doble de grande. Ana la bendijo, como siempre hacía, y Zofia le pidió que llamara Oliwia a su hija, como su hermana. Las mujeres se juntaron para la ceremonia improvisada y Zofia besó el fino cabello de su hija una y otra vez... Su fino y rubio cabello. Klara salió al instante de su cuarto al escuchar su llanto, aun teniendo los ojos enrojecidos y soñolientos, y tambaleándose por el efecto del schnapps que transpiraba por cada uno de sus poros.
—Este es para el Lebensborn, ya veo. ¡Excelente!
Zofia sostuvo a Oliwia pegada a ella.
—Por favor, Klara —balbució en polaco—. No me la quites.
—¡En alemán, campesina! Deberías dar gracias a Dios que el pelo rubio de tu hija va a salvarla de una asquerosa vida de judía. Y que va a tener más suerte que tú.
—Soy madre —tartamudeó Zofia en su tosco alemán—. Yo daré mejor vida.
—Un día o dos, a lo sumo. —Klara se regodeó—. La tengo en mi lista. Y a ti... —apuntó temblorosa a Ester— ni se te ocurra tatuarlo. Debe ir al Reich sin mancha,
—Por supuesto, Klara.
Klara entornó los ojos y Ester se maldijo, pero por suerte el cereblo de la Kapo estaba demasiado confuso para entender qué estaba pasando y, entre gruñidos, volvió a tientas a su cuarto.
Ester tragó saliva y miró a Zofia.
—Debemos hacerlo —le susurró en polaco—. Tenemos que tatuarla.
Zofia asintió y, con lágrimas en los ojos, entregó su precioso fardo a los brazos de Ester.
—Marca a mi Oliwia y la encontraré. Un día, la encontraré.
—Exacto.
Sonaba así de sencillo, pero cuando Ester tuvo que colocar a Oliwia sobre el horno de ladrillo junto a su madre y asió la aguja de tatuar, le tembló el pulso. No funcionaría. Habían acordado que el mejor lugar donde esconder la marca tenía que ser en la axila pero tendría que ser pequeña para lograr pasar desapercibida, pero también suficientemente clara para que sirviera de algo en algún momento imposiblemente lejano del futuro en que serían lo bastante libres para indagar.

Edición original: 2022
Traducción de Miguel Alpuente y Guillem Gómez
Título original: The Midwife of Auschwitz
Comprado en La Botica de Lectores (6,90€)

★★★

De nuevo me encuentro con otra manía para mi lista. Iba a coger el tren y no llevaba nada para leer ni tampoco tenía batería en el móvil. Estaba condenado a un aburrido viaje, sin otro atractivo que mirar por la ventana. No tuve más remedio que entrar en La Botica de Lectores para comprar una "píldora" para luchar contra este TOC mío. Y entre las ofertas estaba este libro, que unos días antes me lo encontré recomendado por algún bookstagramer. Y fue, nunca mejor dicho, una medicina tomada de la Botica: el viaje en el tren se me hizo entonces más llevadero.
Por las noches de este último mes, esta novela de Anna Stuart ha estado acompañándome hasta que me entraba sueño, mucho antes de la hora habitual porque he estado bastante atareado y me he estado levantando muy temprano para volver al tren hacia el trabajo. Por eso, cada noche leía dos capítulos, y no son precisamente largos.
La novela me ha recordado otras lecturas que también nos hablan de los guetos judíos y de las terribles historias de Auschwitz, pero añade un nuevo episodio que, como la misma autora dice al final en sus apuntes históricos, debía ser contado: una comadrona y su ayudante tatuaban en las axilas de los bebés nacidos en Auschwitz los números de presidiario de sus madres, con la esperanza de que alguna vez esos niños pudieran reencontrarse con aquellas que les dieron la vida. Un programa nazi llamado Lebensborn secuestraba los bebés de las mujeres judías a los pocos días de sus nacimientos, para entregarlos a familias alemanas, con la intención de "germanizarlos". Eso es lo provoca que Ester y Ana comiencen esta tarea de tatuar los números, un verdadero ejercicio de resistencia dentro del horror.

domingo, 8 de marzo de 2026

Fernando Aramburu: Los vencejos

Biografía: https://escriturayescritoresbiografias.blogspot.com/2026/03/fernando-aramburu.html

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15/01/2026 - 08/03/2026

Por la mañana, he matado de forma simbólica al niño que fui o a lo que de él quedaba en mi interior, no sé si mucho o poco. El verano pasado me concedí un año para saber por qué deseo poner fin a mi vida. Sospecho que no hay respuesta matemática ni hace falta que la haya. En cambio, mi amigo Patachula afirma tener claros los motivos. Desde la mañana en que perdió el pie, no ha dejado un instante de sentirse humillado por la amputación. De vez en cuando la prótesis le causa molestias. Cuando menos se lo espera le vuelven los dolores. Sufre pesadillas por las noches, le salen llagas, le sobrevienen rachas de languidez. Resiste a duras penas con ayuda de depresivos.
En mi caso, creo que ya he disfrutado lo suficiente. Lo que me quedase por vivir de aquí a la vejez supondría un añadido superfluo. Tendría que acarrear un fardo cada vez más pesado de tedio, decadencia y penalidades. No quiero apestar a orina de anciano. No quiero que me falte el aliento después de subir con dificultad media docena de escalones. No quiero que nadie me tenga que cortar las uñas de los pies porque no las alcanzo con mis propias manos. No quiero que mis escuálidas esperanzas dependan de los fármacos. No quiero andar por el mundo como un ser encorvado, olvidadizo y tambaleante que no entiende nada de cuanto sucede a su alrededor. De los sitios hay que saber marcharse en el momento oportuno.

Edición original: 2021
Edición digital para eBook

★★★★

Se trata de una novela a ratos divertida y en su conjunto redonda. Tiene elementos de humanidad donde todos podemos vernos reflejados. Parte de una idea interesante: el protagonista ha decidido que dentro de un año se quitará la vida, pero no sabe aún cómo lo hará y tampoco tiene muy claro por qué. Cada mes de ese año de prórroga es un capítulo del libro, y en ese año se va despojando de sus pertenencias y se va, de alguna manera, despidiendo de los pocos seres queridos que le quedan. Y de este modo nos cuenta su vida.

miércoles, 21 de enero de 2026

Carmen Mola: Las madres

Biografía: https://escriturayescritoresbiografias.blogspot.com/2024/02/carmen-mola.html

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19/12/2025 - 14/01/2026

A Mariajo no le queda más remedio que callar. El forense tiene razón: están agotadas. La mirada vidriosa de Elena apenas se ha apartado del café que sigue intacto, prefiere esperar a que Buendía se marche para preguntarle:
—¿Has vuelto a la grappa?
Y al karaoke. Y al aparcamiento de Didí y los todoterrenos. Imágenes fugaces del Cheer's y del oficinista con el que folló se cruzan en la memoria de Elena, aunque no dice nada a su amiga. El vacío que siente en la boca del estómago y que le impide dar un trago al café quizá tenga mucho que ver con lo que decía el forense: la certeza de la proximidad de un final. Un final tras el que no hay nada.
—Se ha ido. Ha aparecido el padre y se ha llevado a Mihaela. No he podido ni despedirme, ni darle un abrazo siquiera.
Mariajo acerca su silla a la de ella, le coge la mano cerrada, la abre dedo por dedo y pone un beso en la palma.
—Aunque ahora no lo veas, es mejor así.
—Habría sido una buena madre.
—Ya lo sé.
—A lo mejor estaba siendo egoísta, pero... era mi proyecto de vida.
—Habrá otros proyectos. Te queda mucha vida por delante, Elena.
—No tengo quince años; esa época de equivocarse y volver a empezar ya se me ha pasado.
—¿Y qué vas a hacer? ¿Volver a beber como si no hubiera un mañana?

Edición original: 2022
Edición digital para ebook

★★★

Se trata del cuarto libro de la serie La novia gitana. Los delitos cometidos que aparecen en esta novela son espeluznantes y muy sorprendentes, pero ahí se queda todo. Parece que se le va agotando la historia a Mola; veremos que pasará con el quinto y último.